"¡Nunca fuí a conquistar Hollywood!"
(Por Mariano Cubillos)Luego de un par de días en Chile y cientos de actividades de prensa, Leonor Varela se tomó un respiro con El Periodista para hablar de esos temas que pocos le preguntan y para los que ella -asegura- no tiene las respuestas moldeadas. Lo que sigue es la contracara de una guapa y mordaz mujer que ha sabido sacarse los balazos de prejuicios y envidias a punta de puro coraje. Y un poco de irreverencia, faltaba más.
Está claro que triunfa en Hollywood. Pero también es un hecho que tiene un abuelo desaparecido en Villa Grimaldi, que tuvo un padre brillante y que vivió un largo exilio en Estados Unidos y Europa. Como ella sentencia, nada en la vida es disociable, y menos divisible será entonces la historia de una actriz de 31 años que necesita seguir aferrada a su tierra aunque nunca la conoció mucho, que quiere saber dónde están los restos de su abuelo, que aportilla por el perdón y luego sí por la amnistía, que quiere ver a Pinochet en un juzgado tanto como desea llegar a la cúspide de una industria llena de "crueldad y talento". ¿Contradicciones?, Leonor Varela es mucho más que eso.
Definitivamente, los laureles que le endosan hoy por su belleza y sus éxitos, en un recorrido de 8 años por Estados Unidos, no hacen más que reafirmar que lo último que perderá será el temple. Y la constancia.
Desde la formación y la crianza cosmopolita que le dieron sus padres ha fortalecido su carrera. Tuvo un padre (Francisco Varela, falleció hace tres años) que tenía una forma no tradicional de mirar las cosas y que abogó por la integración intelectual y emotiva a través de una disciplina tan rara como la neurobiología. Sus trabajos con Humberto Maturana le valieron mil elogios y unas cuantas envidias. Leonor, su hija, enfrenta acá todas esas duras arengas intelectuales.
También escarba sin temores en la actitud del espectador y el cine chileno. Se planta, por si fuera poco, frente a su pasión, el celuloide, desde una postura seca y tajante: "Me interesa el cine para recuperar la actitud ideológica frente a la vida", sentencia con su cara siempre enojada y siempre seductora.
Hace pocos días se logró un acuerdo político en el Congreso que permitió que los hijos de chilenos nacidos en el exterior puedan tener la nacionalidad inmediatamente. También se eliminaron los senadores vitalicios y designados y el Presidente podrá remover a los comandantes en jefe. En fin, se está empezando a cambiar la Constitución de 1980. ¿Cómo recibes ese tipo de noticias?
Me parece muy bien, debo confesar que no lo esperaba. Pero soy culpable& porque la información de las noticias en general me toca emocionalmente muy fuerte. Si miro las noticias todos los días literalmente me deprimo, y esa es una actitud súper cobarde. Me parece que son reformas en el sentido de un perdón y un acercamiento para todos los que estuvimos exiliados mucho tiempo. Lo peor era que sentíamos una gran distancia con este país y con la capacidad de estar en este país. El hecho de que los hijos de chilenos puedan acceder a la ciudadanía es súper simbólico y yo peleé mucho para tener mi pasaporte y me encanta tenerlo.
Eso es una maravilla por el triunfo de la razón y porque Pinochet se acerca un poquito más a su día, a un lugar donde él tendría que haber estado hace mucho tiempo: a un juzgado.
Pinochet está ad portas de un posible procesamiento y el Consejo de Defensa del Estado ha dicho que a los militares declarados culpables por causas de DDHH se les debería aplicar la amnistía porque es una ley que está vigente.
¡Eso es darles el perdón, es decirles que se vayan para su casa! Pero también como país es una manera muy evolucionada de vivir un proceso de sanación espiritual, porque en el fondo uno puede pasarse mucho tiempo rascándose las heridas. En el caso muy personal de mi familia, nos importa saber qué le pasó a mi abuelo, dónde fue a dar su cuerpo, quién lo mató. Ese tipo de cosas son muy sanadoras porque efectivamente dejas de imaginarte lo peor, y aunque sea horrorosa la verdad, por los menos tienes lo que realmente pasó. Ir sabiendo un poquito, un poquito y otro poquito tiene el problema de que así uno está como con las gotitas. Eso es súper frustrante y terrible. Si van a ser juzgados, si va a empezar a salir la información y a saberse detalles y desclasificación de archivos, que sean específicos.
También en la fase de sanación hay que saber perdonar. El perdón es la clave y luego sí pedir la amnistía. El perdón es decir esto fue lo que pasó, y tiene que haber algún punto en que uno deje de aferrarse, de morder el hueso, uno tiene que dejarlo ir porque eso no va a revivir a mi abuelo, eso no va a darnos justicia. Lo de la amnistía, en el fondo, lo veo como una manera inteligente de zanjar las cosas.
A nivel personal tienes una posición que no es la misma que tienen muchos de familiares de Detenidos Desaparecidos. ¿Tú crees que la transición y el perdón son posibles en Chile ahora?
Ahora es a lo que uno tiene que aspirar. No digo que sea fácil, ni inmediato o instantáneo como el arroz. A las historias dolorosas hay que procesarlas, estar con ellas y luego dejarlas ir, porque si no vendrá una úlcera, un cáncer que te sobrecargará.
Entiendo que tu abuelo estuvo en Villa Grimaldi y no se supo nada más. ¿En tu familia siguen averiguando o están en una posición más cercana a dejar ir el asunto?
No, mis tíos y mi madre han seguido una búsqueda de información muy activa. A mi abuelo lo conocí de bebé, o sea, tampoco tengo las repercusiones directas del tema, tampoco nunca he estado acá tiempo suficiente como para hacerme cargo de eso. Pero mis tíos y mi abuela siguen haciendo todo lo que sea necesario para saber que pasó.
¿Has pensado en votar en alguna de las próximas elecciones?
No me interesa votar por nadie, ¡sólo por Homero Simpson!, y lo digo en serio.
Tu familia está o estuvo ligada a una sensibilidad política de grupos que hoy son absoluta minoría en Chile, ¿qué te pasa con ver que la opción de la izquierda no esté en la grandes ligas de la política?
Me parece que corresponde a una evolución mundial del socialismo, corresponde a una época en que había una inocencia mucho más grande. La izquierda extrema se ha deshecho un poco, y creo que es simplemente porque hay algo que económicamente no era viable, había una cosa muy pesada en la educación y la salud, cosas que son necesarias, en que hay que mantener una cierta rigidez, pero corresponde a una evolución mundial de un partido político que ya no tiene la fuerza ni el lugar que tuvo en una época de más ideologías. ¡Hay muy poca ideología! y la política me interesa poco por eso, y me interesa el séptimo arte para recuperar la actitud ideológica frente a la vida. Me interesa el cine que es la política, es lo que hace mover a la gente, lo que hace querer construir una sociedad mejor, ser mejores seres humanos.
DESMITIFICANDO A HOLLYWOOD
¿Se hace difícil conectarte con Chile y esto temas en el ambiente en que trabajas y vives? Porque Hollywood puede ser un poco frívolo para algunas cosas y bien alejado de estas realidades.
Cuando veas la película "Voces Inocentes" vas a entender que las cosas no son disociables. Como diría mi papá, es un sistema autopoiético, funcionamos como un sistema absoluto.
También decía que la mente no está en la cabeza&
Exactamente, todo es un sistema, entonces no puedo decir que esta es mi parte farandulera y este es el mundo del que vengo. Si se supiera cómo se vive Hollywood por dentro, se vería que allí hay seres humanos con tanto drama y con tanto cuestionamiento existencial... No podemos hablar de un mundo y de otro. Sí son otras escalas y otro tipo de gente, pero no es tan diferente, o sea tú hablas con estas súper estrellas y en el fondo& la gente más interesante viene de los medios y de las historias más quebradas. Tienen una capacidad de expresar emociones y de tener una resonancia en su arte mucho más profunda por eso mismo. Y cuando se estrene "Voces Inocentes" se va a entender cómo yo integro eso a mi vida. Esa película habla del abuso y de la guerra civil en El Salvador, que no fue nada diferente al drama que vivimos acá.
¿Hollywood merece a estas alturas una desmitificación en cuanto a su frivolidad y crueldad?
Absolutamente, pero eso que dices es verdad a la vez. Una medalla tiene siempre dos lados. Es cierto que la gente allá busca el poder, la fama y el dinero, pero la misma gente también busca la médula de su vida. Son tipos crueles y talentosos, pero sensibles.
A Cristián de la Fuente lo vapulearon y sentenciaron al fracaso antes de irse a Estados Unidos y después lo llenaron de flores. En tu caso parece que fue mucho más tranquilo el cambio.
Sí, pero yo tengo una formación actoral y partí haciendo teatro y tengo un recorrido muy diferente a Cristián. Vine a Chile a hacer una teleserie (Tic-Tac) como un experimento y un deseo de conocerme en Chile, como parte de mi legado cultural. En fin, saber quién era yo aquí. Entonces el haberme ido a Estados Unidos fue una consecuencia del trabajo que estaba haciendo en Europa. O sea, Cleopatra empezó en Londres. Nunca fui ¡a conquistar Hollywood!, como Cristián. Hay una actitud muy diferente que nos ha llevado a estar en el mismo lugar. Puede ser por eso que nos trataron tan distinto.
EL LEGADO DE VARELA PADRE
Mucho se ha dicho de tu padre como científico, pero ¿cómo era a nivel doméstico?, porque algunos alumnos de él dicen que gozaba de un humor un tanto delicado.
No, aunque yo he escuchado lo mismo algunas veces. Le gustaba cocinar arroz con huevo frito una vez a la semana, era su plato favorito. Cada uno a su turno tenía que lavar los platos, era muy socialista en la casa. Era muy cariñoso, me hacía trencitas en el pelo durante horas, pero al mismo tiempo tenía una exigencia increíble. Y fui siempre una alumna muy buena. Pero era matea no porque él me lo pidiera, sino porque no podía ser de otra manera, el ejemplo nos marca mucho. Yo llegaba y le mostraba las notas y ¡él me decía que eran normales! Tenía una exigencia muy alta y yo llegué a entender, a la larga, que me transmitía con eso que tener buenas notas no era lo esencial. Siempre compartí con mi viejo -y por eso fue mi primer maestro- una búsqueda de lo íntimo del espacio que él llenaba con la meditación. Es el espacio que hasta hoy busco en mi vida espiritual.
Cuando se habla del trabajo de tu padre con Maturana hay un rumor que dice que él tuvo un rol secundario en el aporte que hicieron al acercar las ciencias sociales a la biología. ¿Cómo lo tomas?
Ja (frunce notoriamente el seño), es evidente que la percepción del resto del mundo y la que hay en Chile son muy diferentes. Acá se quedaron un poquito pegados con "El Arbol del Conocimiento" y con Maturana. En el mundo se conoce a mi papá por su revolución científica real, que ha sido acercar la ciencia al budismo y abrir un diálogo entre estas dos disciplinas bien puntudas, diferentes, pero complementarias.
¿Te ha ayudado el legado de tu padre para sacarte el estigma que una actriz joven y guapa puede cargar respecto de ser trivial y un poco "rubia tonta"?
Sí, tienes razón. Aquí en Chile sobre todo, en el mundo se sabe menos. La gente puede valorizar y validar un poco más mi capacidad de no ser una rubia tonta por tener el padre que tuve& Bueno, al menos no soy rubia, tengo una menos (ríe, ahora relajada).
MORBO EN LOS MEDIOS
¿Desde que te fuiste hasta estos días que transformaciones te parecen más importantes en el cine chileno?
Lo primero que salta a la luz es una producción mucho más estable y masiva. Se hace mucho más cine que hace 7 años, ha sido como un boom. Ahora hay productos nacionales que la gente va a ver. Un millón de espectadores.
¿Y en los chilenos como espectadores?
Lo que no me gusta es esa clásica hipocresía, el doble face (doble cara) que la gente tiene en lo personal, profesional y social, en escalas grandes y chicas. Eso es lo que más nos perjudica a la hora de ver todas las cosas, no sólo el cine.
Acá hay mucha gente que aspira a que el mundo del cine llegue a un nivel de desarrollo del tipo Hollywood, salvando las distancias. ¿Crees que esa pretensión es sana y posible?
No, el cine chileno se acerca mucho más al francés. Un cine más de actor y director. Un cine de escritores, mucho más social, que habla de una demografía, de una percepción intimista, como el francés. No creo que llegue a ser como el gringo y espero que así sea. Una de las cosas que me gustan de nuestro cine es que no es Hollywood. No me parece sano porque no es lo que somos. Sí hay efectos del cine gringo que son maravillosos, como el know how (saber hacer) de la profesión. Tener sonido y luz buena es necesario.
¿A estas alturas has logrado relajarte con todas las relaciones amorosas que te endosan?, porque muchos famosos dicen que se ríen de esas cosas, pero debe ser bien raro leer cosas de uno en la prensa sin tener nada que ver o sin haber sido consultado. Hay otros que no reaccionan porque esos rumores los favorecen, los inflan.
De verdad no pesco, estás loco que voy a llamar a un diario para alegar. Te apuesto que el periodista que se fue antes (de LUN) está escribiendo algo sobre nosotros. ¡Que escriban!, ¿qué voy a hacer, empezar como el quijote a luchar contra los molinos?, si las buenas noticias no venden. Hay una fascinación por lo morboso, por asustar a la gente, y eso lo veo muy bien en Estados Unidos.
Y también se busca abstraer a la gente de temas importantes con amores de ricos y famosos que de alguna forma son parte de los sueños propios de mucha gente que la pasa muy mal. De ningún modo voy a contribuir a eso.
¿Nunca alguien te ha recomendado armarte una plataforma pública a través de los medios, algo así como levantarte la carrera?
No, en esos términos nunca. Pero para que estamos con tonteras, es un hecho que trabajo con un publicista en EEUU y entonces entiendo el poder de los medios, entiendo que es necesario hablar con lucidez y aprovechar esa plataforma, pero no para mi propio bien, sino para poner esas pocas virtudes que tengo en la discusión...
...Modestia aparte
¡Sí! (ríe), humildemente. No soy la persona que tiene que andar diciéndole al mundo qué hacer, pero sé que hay mucha gente que mira lo que como, lo que hago, lo que digo. Intento ser responsable y dar mi mejor cara para inspirar, sobre todo a los chicos. Pero no creo tampoco que la carrera de alguien sea basada en los medios, eso no existe.